Plantar cannabis en el interior o exterior

 

Cultivar cannabis no es una tarea sencilla, ya que depende de la variedad de marihuana y de si se va a cultivar en interior o exterior. Lo primero que debes saber es que lo ideal es empezar cultivando semillas de calidad y que sean autoflorecientes feminizadas.

Cómo plantar cannabis paso a paso. Consejos

Si vas a plantar marihuana para fumar, te aconsejamos que la cultives en el interior porque las de exterior, siendo más potentes, tienen menos cogollos para fumar. Es importante que habilites alguna habitación de tu casa para el cultivo de esta planta, pero si no dispones de espacio, puedes hacerte con un armario de cultivo, que puedes adquirir por Internet en cualquier tienda especializada.  De hecho, hacerse con un armario de cultivo es lo más útil ya que están totalmente preparados para controlar la temperatura, la humedad, y la luz en el interior del mismo. Además suelen venir con un extractor  y un filtro de carbón activo  con el que se eliminan los olores de  nuestro cultivo. Como ves y ofrecen las condiciones necesarias para que nuestra cosecha se desarrolle con éxito.

Cómo hacer germinar las semillas de cannabis

Lo siguiente es hacer germinar nuestras semillas de cannabis, para lo cual necesitas un vaso transparente un poco de algodón o una servilleta de papel de cocina, y agua. Colocaremos las semillas en el fondo del vaso y encima pondremos un poco de nuestro algodón o de servilleta de papel cubriéndolas totalmente. Después, hay que humedecer sin pasarse. Es conveniente cubrir el vaso con papel  film  para evitar que el agua se evapore. Ahora solo tenemos que esperar a que nuestras semillas germinen.

A continuación pasaremos nuestras semillas germinadas a las macetas habremos preparado con sustrato para plantas y humedecido con un poco de agua. Es importante que drene bien, por lo que no hay que apretar la arena, sino dejarla más bien suelta.

Cuando veas que asoman los brotes, tienes que aumentar la potencia de la luz porque comienza el periodo de crecimiento del cannabis. Éste dura de 4 a 6 semanas, y en esta fase de su crecimiento hay que facilitar, según los expertos, 18 horas continuadas de luz y 6 horas de completa oscuridad.

Una vez que nuestras plantas alcanzan los 40 centímetros aproximadamente, comienza la llamada fase de floración, en la que el cannabis aumenta de tamaño exponencialmente, por eso antes de cultivarlas, debes investigar las dimensiones que pueden llegar a alcanzar, y si te conviene cultivar dicha especie y no otra, según el espacio del que dispongas o el tamaño de tu armario de cultivo. En esta fase hay que modificar el ciclo de luz reduciéndolo a 12 horas de luz continuadas y otras 12 de oscuridad total.

Antes de cosechar la planta, unos 15 días aproximadamente, hay que lavar las raíces para que los abonos y el propio sustrato no afecte al sabor. Al cabo de los 15 días, se corta la planta y se deja secar y curar durante unos 20 días. Aunque esto depende de la humedad del ambiente; si vives en un clima seco, lógicamente será menos tiempo. Se suelen poner boca abajo después de haber retirado las hojas dejando sólo las flores. Puedes colgarlas con pinzas, o disponerlas en mallas, o también en cajas de cartón.

Como veis esto es un pequeño resumen con consejos generales para el cultivo de cannabis. Antes de cultivar, debéis informaros sobre las necesidades de cada especie para que vuestras plantas crezcan con éxito y podáis disfrutar del sabor de la marihuana.

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