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Cómo plantar y cultivar chía en tres pasos muy sencillos

Las hojas de chía se han convertido en un té muy popular en los últimos tiempos ya que tiene un alto contenido oleico y resultan muy beneficiosas para nuestro sistema inmunológico.  También protegen de enfermedades cardiovasculares. Así que ya sabes si quieres protegerte contra los virus, bacterias y alergias, puedes plantar chía en tu casa y así hacerte un rico té 100% natural.

Cómo plantar chía en casa

Si quieres saber más sobre plantas ornamentales

Puedes comenzar sembrando las semillas en una maceta que tenga agujeros en la parte inferior; ya sabes que para evitar que se acumule el agua en la tierra y se pudran las raíces, es esencial que el contenedor drene el exceso de agua.

Después, necesitarás un espacio más grande porque esta planta puede llegar a alcanzar el metro y medio, incluso los 2 metros de altura. Necesitas también preparar el terreno: un suelo ligero  y con poca acidez. Para controlar el pH del suelo es bueno utilizar un medidor, que puedes encontrar en cualquier vivero o tienda especializada.

Otro punto importante es la temperatura: la chía aguanta bien el calor pero no las heladas, por lo que si vives en una región con inviernos muy fríos, conviene que la cultives en invernadero o que tengas la facilidad de pasarla dentro de casa en las épocas de bajas temperaturas.

Las semillas se esparcen en la maceta y después con un rastrillo se mezclan con la arena. No es necesario plantarlas muy profundo, con 1-2 centímetros es suficiente; verás que al cabo de una semana los brotes comienzan a verse. Durante esta primera fase no es necesario regar las semillas ni tampoco que les dé la luz del sol; no obstante, una vez que  comienzan a germinar las semillas, conviene que la sitúes en un lugar en el que reciba luz solar al menos tres cuartas partes del día.

En cuanto a la cantidad de agua que necesitan, no hace falta regar este tipo de plantas a diario; sólo cuando veas que la capa superior del sustrato está seca. Obviamente depende del clima de la región en el que vivas, y también de la época del año. Recuerda que hay que mojar la arena, no la planta.

Otras maneras de sembrar chía en casa

Si no te apetece andar enredando con la arena, puedes utilizar una maceta que tenga agujeros en la base de la misma y tres o cuatro servilletas de papel de cocina. Éstas se doblan a la mitad o en cuartos, y se ponen en la maceta; después vuelcas media taza sobre las  servilletas de papel dejándolas completamente mojadas.

A continuación, colocamos las semillas dejando una pequeña distancia entre ellas, se cubre el recipiente con un envoltorio de plástico, y así retenemos la humedad. Para que germinen cuanto antes nuestras semillas de chía, hay que colocarlas en una habitación con calefacción para mantener una temperatura entre 20 y 25  grados centígrados.

También es importante que no les de la luz, por lo que cuando veas los brotes aparecer, puedes quitar el envoltorio de plástico y comenzar a regar una vez al día con un poquito de agua para que las semillas estén siempre húmedas.

 

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