Cómo plantar frambuesas paso a paso

¿A quién no le gustan las frambuesas?. Estos arbustos de hoja perenne se cultivan no sólo por sus frutos sino también por el servicio que prestan como setos en jardines y recintos cerrados. Si quieres disfrutar de sus deliciosos frutos, quédate con nosotros porque hoy en como-plantar.org te damos las claves para cultivas frambuesas.

Como plantar frambuesas. Condiciones de cultivo

Las frambuesas necesitan bastante agua para desarrollarse y dar frutos en condiciones; por lo que hay que regarlas a menudo; sin embargo, como suele suceder con los árboles frutales el exceso es contraproducente. Si el agua se acumula en el suelo y encharca las raíces, estas llegarán a pudrirse o formar hongos que conducirían a la muerte de la planta.

Lo mejor es un sistema de riego por goteo, que permite que el arbusto reciba el agua necesaria poco a poco dándole tiempo a absorber las pequeñas cantidades que le llegan.

Se trata de una planta bastante resistente, pero no aguanta las heladas y las bajas temperaturas, por lo que si vives en una región con inviernos intensos es mejor que cultives las frambuesas en invernadero.

En cuanto a la luz, necesitan mucha iluminación, y agradecen la luz directa del sol, aunque no conviene que les dé durante todo el día, lo cual es un factor muy importante a la hora de elegir su ubicación.

Otros cuidados a tener en cuenta consisten en colocar una capa de mantillo alrededor, que ayuda a mantener la humedad del suelo, y protege de los fríos y los cambios de temperatura.

Distintos métodos de plantación de la frambuesa

El método más común para plantar frambuesas es por medio de turiones, que son los vástagos que nacen durante el primer año. Estos se plantan directamente en el suelo a una distancia de 5 centímetros, más o menos; si vas a plantar varias frambuesas, hay que dejar una distancia aproximada de unos 60 centímetros entre un turión y otro.

Una vez se han plantado hay que rebajarlos cortando el tallo hasta dejarlos a unos 5-10 centímetros de las raíces.

Si prefieres sembrar las semillas, tienes que recogerlas en otoño y conservarlas a temperatura 3⁰C-6⁰C,  lo cual será posible si las plantas en un semillero y las dejas al aire libre, siempre que la temperatura exterior no sea inferior a 4⁰C-6⁰C, claro. Hay que dejar crecer las semillas dos inviernos antes e trasplantarlas a su lugar definitivo.

Por último, la llamada siembra de acodo que consiste en doblar una rama tierna y enterrar la punta a unos 5 centímetros del suelo; ésta generará raíces y una nueva planta crecerá. Se realiza a finales de verano.

La cosecha

La recogida de los frutos depende de la variedad; en general, para saber si el fruto está maduro tienen que tener un color brillante y no estar demasiado blandos, lo cual puedes saber presionando suavemente las frambuesas.

Después de la recolección, conviene podar las ramas que han producido frambuesas. Si queremos que el arbusto produzca menos frutos pero de mayor tamaño, hay que despuntar las yemas también.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *