Cómo plantar Pitaya

Cómo plantar Pitaya

La pitaya es una planta de hoja perennne se caracteriza por su ramificación, que es abundante y los tallos o vainas que compones su estructura. Hay diversas especies de pitaya, pero la más cultivada es la Hylocereus Undatus. Si te estás preguntando cómo plantar pitaya, sigue leyendo porque aquí te damos unos consejos básicos para que crezca y de fruto.

Morfología de la Pitaya

La pitaya puede alcanzar los 2 metros de altura, sus tallos  (también llamados vainas) destacan por ser muy ramificados y por tener tres caras planas con espinas; en la parte superior nacen las flores, que son hemafroditas y de buen tamaño, tienen además la característica de que se abren por la noche, motivo por el cual están orientadas hacia la luna.

Un dato importante es que, a pesar de ser autofértiles, algunas variedades de pitaya necesitan polinización cruzada, por lo que tanto si vas a plantar algún ejemplar en casa como si te vas a dedicar a su cultivo a gran escala, consulta primero a  tu proveedor. Los frutos son ovalados y en tonos rojizos o amarillos, siendo la pulpa blanca y con numerosas semillas negras.

Cultivo de la Pitaya.

Se trata de una planta tropical; de hecho, se cultiva principalmente en América Central y el Caribe, donde las temperaturas varían entre 16 y 25 grados centígrados, y la humedad es adecuada para que la planta ni se seque debido al calor ni se ahogue debido a la humedad. Este es un factor muy importante porque, aunque la pitaya se adapta a suelos secos y pedregosos, se desarrollan mejor en suelos arenosos, húmedos y ricos en materia orgánica. No le conviene la luz directa ni tampoco un exceso de sombra.

La mejor forma de cultivo es por esquejes, ya que es la más rápida (si plantas semillas pueden llegar a tardar un mínimo de 7 años en dar fruto). Los esquejes deben tener por lo menos dos años y, antes de plantarlos, hay que dejarlos entre 3 y 7 días a la sombra.  En este proceso de enraizamiento, ten encuenta que los esquejes se colocan en la misma orientación que tenían en la planta madre, y así deben permanecer unos 4 meses antes de trasplantarlos a una superficie mayor.  Para que enraícen mejor, los expertos aconsejan utilizar una bolsa de vivero, que se retirará con cuidado en la siguiente fase. Los cuidados que se requieren en este momento del proceso son básicamente regar la pitaya de forma periódica y retirar las malas hierbas.

Antes de pasar los esquejes a otro suelo, hay que preparar dicha superficie y mantenerla aireada y drenada, regando de forma abundante (tanto antes como después de trasplantar la pitaya), enriqueciendo el suelo con materia orgánica, lo cual evita el impacto de las altas temperaturas y reduce las pérdidas de humedad. La pitaya necesita un perímetro de mínimo 3 metros para poder desarrollarse.

Cuidados de la Pitaya

Si no sabes cómo plantar pitaya y cuidarla para que dé fruto,  lo primero es mantener el nivel óptimo de humedad, regando de forma abundante y enriqueciendo el suelo con materia orgánica (aserrín u hojarasca). Pero además hay que realizar podas si quieres que el árbol crezca sano y dé buenos frutos.

La poda de formación es la primera que se hace después de haber trasplantado el esqueje, y en ella lo que se aconseja es eliminar todos los brotes salvo 1 o 2 vainas del extremo. A partir del tercer año se realiza una poda de producción, en la que se eliminan todas vainas que no producen fruto. Esto no quita que se lleve a cabo una poda de limpieza, en la que se retiran las vainas afectadas por plagas o mal ubicadas.

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