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La planta del Calabacín. Una de las reinas de la huerta

El Calabacín (Cucurbita pepo) es una planta hortícola como los son los melones, sandías, pimientos, brocoli, etc… que se consumen sus conocidos frutos alargados y tan utilizados en nuestra gastronomía.

Descripción de la Planta de Calabacín

Si quieres saber más sobre plantas ornamentales

La planta de calabacín es una hortaliza de ciclo anual, se siembra y se recoge en el mismo año, caracterizada por tener un único tallo fructífero que, en ocasiones, puede desarrollar otros laterales de menos vigor. Las diferentes variedades cultivadas se distinguen por su tipo de vegetación (en mata o de hábitos rastreros), por la precocidad del cultivo y por el tamaño, forma y color de los calabacines.

Cultivo del Calabacín

Sobre el cultivo del calabacín influyen diferentes factores cono son el clima, suelo y los distintos cuidados que hay que tener en cuenta para el perfecto desarrollo de la planta.

Clima y suelo para el cultivo del calabacín

Esta es una planta hortícola propia de climas cálidos, cultivándose con facilidad en regiones mediterráneas españolas. No tolera las heladas primaverales tardías, a las que es muy sensible, iniciándose su ciclo, en zonas con ese riesgo, bajo túneles de plástico (como en el caso de los melones), que se retirarán a medida que la estación vaya avanzando.

El calabacín no es exigente a la composición del suelo, aunque prefiere suelos con cierto grado de materia orgánica, aportada en el momento de la preparación del suelo en forma de estiércol descompuesto.

Dicha enmienda orgánica se traducirá en una ligera acidificación del suelo muy apropiada para el cultivo del calabacín.

El abono químico más adecuado para una mejor nutrición durante el cultivo podría ser el siguiente:

Un kilo de nitrógeno.

Un kilo de anhídrido fosfórico.

Un kilo y medio de óxido de potasio.

Cuando plantar calabacines

Según el clima y la posibilidad de protección, su ciclo puede abarcar desde finales de invierno hasta principios de verano.

Aunque se pueden plantar los calabacines directamente (dos a cuatro semillas por hoyo dejando luego la más vigorosa), para el aficionado puede ser recomendable hacer semillero.

La profundidad de siembra es de dos a tres centímetros y el tiempo de nascencia de, más o menos, una semana.

Una vez germinadas las semillas de calabacín, el marco aproximado de plantación es de un metro entre filas por medio metro entre plantas.

El cultivo se realiza generalmente sobre bancos o caballones, es decir, en elevaciones del terreno hechas con la azada.

Las principales labores culturales son:

  • Riegos moderados entre la plantación y la floración para que enraíce bien, y abundantes durante el cuajado de los frutos).
  • Limpieza de malas hierbas (por ejemplo grama), podas (de tallos no deseados y hojas viejas mejorando así la insolación y ventilación de la planta y de los frutos.
  • Entutorado opcional en variedades rastreras.

Recolección del calabacín

La recolección se inicia alrededor de dos meses tras la siembra y se puede prolongar hasta el otoño en climas benignos y plantaciones tardías.

El fruto del calbacín debe cortarse y no retorcerse por el pedúnculo cuando su proceso de maduración aún no se haya completado, lo que se nota al iniciar el aclareo de su color verde. Hay que poner especial atención en no estropear su delicada piel en esta labor ni después por las condiciones de almacenamiento.

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