1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (1 votos, promedio: 5,00 de 5)
Cargando…

Cómo y cuando podar un peral

Al peral es un árbol frutal al que le gustan los suelos silíceos y arcillosos, bastante profundos. Detesta la cal. Tolera muy bien la poda, lo que permite desarrollar numerosas formas, útiles para espacios pequeños. La poda estimula, además, la producción regular de frutos.

Características de los perales

Si quieres saber más sobre plantas ornamentales

Es una planta de follaje caduco, de 12 a 15 m de altura y con floración entre los meses de marzo a abril.

Cuándo y cómo podar un peral

Al plantar. Sí se adquiere un ejemplar con las raíces desnudas, habrá que cortar unos centímetros las puntas de éstas. Entre noviembre y marzo, se recorta de 25-30 cm la flecha, es decir, la

parte que se desarrolla en el eje del tronco, así como las ramas principales o maestras. En caso necesario, se corrige la inclinación de las ramas maestras sujetando unas varitas de mimbre, muy flexibles, al eje central: deben formar con éste un ángulo de 45º.

A partir del quinto año tras la plantación, en noviembre, se poda para reducir aproximadamente en una cuarta parte el tamaño de la copa, a fin de mantener la producción de los frutos cerca del centro del árbol. Se suprimen las ramas bifurcadas, las que se cruzan, las mal situadas y los chupones.

Cómo podar el peral de modo seguro paso a paso

Antes de cortar una rama, se hace una marca de unos milímetros bajo la misma con la sierra. A continuación se corta por la parte superior siguiendo la vertical de la marca inferior. De este modo la rama no se quebrará por su propio peso. Una vez concluída esta operación, se limpia el corte con el hocino para que se quede lo más limpio posible.

Antes de pasar de un árbol a otro, hay que desinfectar las herramientas con alcohol de quemar.

No hay que dejar caer al suelo las ramas grandes. Se pueden atar con una cuerda antes de podarlas y pedir ayuda a alguien para que las guíe desde el suelo mientras nosostros cortamos.

Si tenemos que subirnos a una escalera para podar, habrá que comprobar antes si es estable. Se puede pedir a otra persona que la sujete. Es una precaución que no está de más. Hay que evitar apoyarla al árbol: es mejor emplear una escalera doble

Deja un comentario