Como podar olivos. Generalidades de la poda

Poda del Olivo

La poda en los olivos es necesaria si se quiere mantener el equilibrio entre las funciones vegetativas y reproductivas, haciendo compatible la máxima producción, la plena vitalidad, acortando en las plantaciones nuevas el período improductivo, alargando el período productivo y retardando la decadencia, vejez y muerte del árbol.

Aprender a podar olivos

Si la poda del olivo es una operación cuya finalidad última es producir más fruto debemos tener un conocimiento de las condiciones en que se produce éste.

Con relación a las sucesivas fases del crecimiento de los olivos, la poda ha de atemperarse a las mismas. En el período juvenil de los olivos, podar muy poco, o prácticamente nada, pues de este modo acortamos el período improductivo, lo que no se sigue en muchas zonas. En el período adulto, podar ligeramente. En el período de vejez son necesarias podas más intensas, pero espaciadas por lapsos de tiempo de reconstitución, ayudando al árbol con cuidados culturales, abonos y agua, si es posible.

El crecimiento del olivo, ya lo vimos en como plantar un olivo, se localiza en determinados puntos. Para el crecimiento en longitud, estos puntos son las yemas de madera y las extremidades de las raíces finas. Para el crecimiento en grosor, el cambium o capa cilíndrica, situada bajo la corteza que envuelve la madera de las ramas, tronco y de las raíces.

Las yemas de flor suelen estar situadas en tallos crecidos del año anterior, aunque hay variedades, que muy frecuentemente producen yemas de flor en madera de tres años. En años de gran cosecha hay muchas variedades de olivo en que incluso evolucionan a flor las yemas del año, y hasta pueden formarse en la madera vieja.

Las yemas de flor no son, como sucede en varios frutales, órganos de crecimiento en el olivo.

Influencia del tipo de corte en la poda del olivo

Todos los cortes en la poda del olivo pueden efectuarse de dos maneras, ya sea sobre una rama gruesa o fina: amputándola en su totalidad por el sitio de su arranque, o rebajarla, acortándola. En el primer caso hacemos un aclareo, y un rebaje en el segundo.

En el caso del corte de aclareo se mejora la iluminación de las ramas que quedan próximas, las cuales engrosarán y crecerán lateralmente, mejorando la nutrición y, a la larga, la floración y fructificación.

El rebaje es sólo aconsejable cuando las ramas se alarguen demasiado, ensombreciendo los tramos bajos de las ramas, pero no debemos olvidar que la yema terminal inhibe la brotación de las laterales más inferiores, y que con el rebaje suprimimos, de momento, la función de la guía, que es esencial.

 

 

Cuándo podar un olivo: Época de poda

En España la poda del olivar comienza tradicionalmente una vez finalizada la recolección de la aceituna, con lo cual son normalmente las zonas de verdeo sevillano, con clima suave y con poco riesgo de heladas, podas en noviembre-diciembre. Las restantes zonas olivareras, con unas recogidas de frutos para aceituna de almazara mucho más tardías, y climas más frío, realizan sus podas durante los meses de febrero, marzo y abril.

En lugares en donde son de temer fuertes heladas debe evitarse la realización de la poda durante los meses de invierno, pues una mayor masa vegetal en el árbol no podado protege de la irradiación del suelo inmeditamente por debajo de la copa, con lo que las temperaturas nocturnas descienden en menor cuantía.

Es preferible evitar la poda de los olivos cuando ya está la savia en movimiento  y las cortezas se separan de la madera, por lo que las heridas no cicatrizan hasta el borde de las mismas.

Sin embargo, en años de grandes cosechas, con recogidas excesivamente tardías, es normal tener que podar cuando el árbol está brotado; en este caso los cortes en ningún modo deben hacerse con tijeras, hachas y demás instrumentos de corte, debiéndose recurrir a sierras tanto mecánicas como manuales, que tienen la virtud de no separar la corteza de la madera, con lo que la cicatrización de las heridas es mucho mejor.

En podas de renovación  realizadas en pleno verano y en las que ha sido preciso efectuar guesos cortes de renovación con la motosierra para eliminar maderas gruesas y agotadas, las respuestas vegetativas a dichos cortes de arroje han sido buenas como  en los cortes efectuados durante el invierno.

Guardado en Poda Etiquetas:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *