Como plantar un olivo en nuestro jardín

Los olivos se han convertido en estos últimos años en uno de los árboles más cotizados, desde el punto de vista ornamental, en nuestros jardines.

La verdad sea dicha. Uno de los jardines más bonitos que el autor de este blog ha diseñado es el del hotel eurostar buenavista cuyo exterior es una plantación de olivos rodeada de lavanda. Este tipo de jardines recuerdan a los campo de Francia y de La Toscana.

Pero antes de ponernos a plantar un olivo en nuestro jardín vamos a estudiar un poco a nuestro amigo el olivo:

Características generales del olivo

El olivo es conocido por su longevidad. Existen árboles cultivados, incluso en buen estado de producción, con 300 ó 400 años de edad (incluso milenarios). Además, en caso de que el olivo su tronco desapareciera por envejecimiento brotaría nuevamente desde su base, dando lugar a un nuevo árbol.

El olivo es una planta muy rústica, de ahí que se encuentre en terrenos de poca fertilidad y en climas extremádamente áridos. Cuando se planta en terrenos fértiles y con una pluviometría adecuada su crecimiento y producción se disparan.

El desarrollo de nuestros olivos es variable según la variedad, el suelo y el clima en el que se desarrollen. A veces nuestros olivos alcanzan gran tamaño.

Sistema radicular

Cuando el olivo procede de semilla tiene una raíz pivotante en los primeros estadios de desarrollo. Sin embargo, al realizar el transplante al terreno de asiento, dicha raíz queda atrofiada sustituyéndose por un sistema radicular fasciculado y más superficial.

Cuando las plantas de olivo se multiplican por estaquillado, emiten un sistema radicular en el que dominan 3 ó 4 raices. Una vez plantadas en el terreno definitivo desarrollan igualmente un sistema radicular fasciculado.

El desarollo radicular de un olivo va a depender mucho de la textura del terreno. En terrenos arenosos, sueltos, se desarrolla más en profundidad que en un terreno arcilloso o compacto.

Igualmente, la pluviometría influye también mucho en el desarrollo de las raíces. Cuando es baja, las raíces son más profundas y a la inversa.

En general, el sistema radicular de un olivo se desarrolla entre los 15-20 primeros centímetros de profundidad hasta los 80 centímetros.

Lateralmente las raíces de un olivo se extienden considerablemete . El sistema radicular tiene generalmente dos orígenes, uno es toda la serie de raíces a partír de las existentes de la planta jóven recién plantada, otro procedente de la base del tronco y a nivel del suelo, donde se forman las protuberancias llamadas zuecas u óvulos, donse se derivan otras raíces más superficiales.

Plantación de nuestro olivo: Pasos a seguir.

Pues bien, ya hemos estudiando un poco el sistema radicular de nuestro olivo ya que es fundamental para entender el desarrollo del mismo dentro de nuestro jardín; así como los conceptos de plantación o transplante.

Cuando se trata de transplantar un olivo desde una plantación de olivos hasta nuestro jardín debemos tener en cuenta lo siguiente:

Estado Sanitario del Olivo.

Demos asegurarnos que el árbol está libre de plagas y enfermedades a la vez que no tiene daños en corteza, tronco y ramas.

Aspecto Estético

Elegiremos aquél que se adapte mejor a nuestros gustos y a las dimensiones de nuestra parcela.

Arrancado del olivo

Una vez selecionado el olivo procederemos a arrancarlo de la parcela originaria. Para ello procederemos de la siguiente manera:

Realizaremos un hoyo alrededor de las raíces del olivo (con una retroexcavadora) para facilitar el arrancado del olivo.

Antes de arrancar el olivo de su terrano natural procederemos a podar el olivo, ya que de este modo evitaremos la pérdida de agua a través de los estomas de las hojas.

Ataremos unas eslingas de tela al olivo para con la retroexcavadora o con la grúa de un camión tiraremos del olivo lentamente evitando en todo momento producir daños en el tronco o ramas del olivo.

Plantación en nuestro jardín

Buscaremos dentro de nuestro jardín una orientación soleada. En el lugar que elijamos realizaremos la apertura de un hoyo de 2 metros de ancho por 1 metro de profundidad.

Antes de introducir el olivo en el hoyo procederemos a dar con mastik aquellas heridas de poda y las producidas durante el arrancado y posterior transporte del olivo. De este modo evitamos la entrada de parásitos e insectos por las heridas.

También procederemos a aplicar un enraizante en las raíces de nuestro olivo, ya que así aseguraremos aún más el enraizamiento de nuestro olivo.

Introducimos el olivo en el hoyo y buscamos siempre la verticalidad del olivo y que este ofrezca la vista más bonita desde el lugar deseado. Posteriormente, regamos abundantemente durante la primera semana de plantación. Paulatinamente iremos espaciando los riegos.

Espero que este artículo os sirva de ayuda y sí os ha gustado, ya sabéis compartelo.

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