Cómo plantar rosas en nuestros jardínes

Descripción de los rosales

Los rosales son arbustos espinosos de extraordinaria popularidad cuyas flores, las rosas, han cautivado a pueblos y culturas desde el principio de la historia. En la actualidad existen millares de variedades cultivadas adaptables a todo tipo de jardines.

Los rosales silvestres viven en la franja templada del Hemisferio Norte desde hace al menos 35 millones de años, que es la edad de los fósiles más antiguos de estas plantas conocidos por el hombre. La importancia de estas especies resulta fundamental para comprender toda la compleja genealogía derivada de siglos y siglos de hibridaciones, que han conducido a la inmensa variedad de rosales hoy cultivados.

Un poco de historia sobre las rosas y los rosales

No exageramos en absoluto si afirmamos que los rosales son las plantas ornamentales con más dilatada historia de cuantas se tiene conocimiento en nuestro tiempo.

Pero su larga trayectoria es aún más fascinante si tenemos en cuenta los nexos que los han unido a pueblos y culturas desde la Antigüedad.

En Creta, isla mediterránea cuna de la cultura micénica, se han encontrado frescos en los que aparecen las rosas y rosales de tipo silvestre. La presencia de estas plantas en la Grecia antigua, en el Egipto de los faraones, en roma, en la Edad Media y el Renacimiento, se encuentra ampliamente documentada en forma de citas literarias, mosaicos, pinturas y murales, obras pictóricas, tratados médicos y un largo etcétera.

La rosa ha sido asociada a mitos y personajes históricos de reconocida relevancia. Los jardines colgantes de Babilonia se dice que se albergaban en sus inmensas terrazas cientos de rosas.

La Virgen María, madre de Jesús, se identifica con una rosa blanca, símbolo de su pureza. Los rosetones de las catedrales representan el esquema de una rosa sencilla.

Las casas inglesas de Lancaster y de York adoptaron una rosa blanca y otra roja como sendas insignias heráldicas, que hoy se hayan fundidas en una sola en el escudo de la familia británica.

Esta es, tan sólo, un breve resumen del camino seguido por los rosales a través de la historia, que esperamos ayude al aficionado a tomar conciencia de la importancia de una planta que quizá cultive en su jardín, regalándole cada año la belleza y la fragancia de sus flores.

Datos botánicos de las rosas

arriate-de-rosales  Los rosales son arbustos que se plantan en todos nuestros parques y jardines. En la actualidad, nos encontramos con distintas formas de de vegetación y multitud de tipos florales, los cuales se han agrupado de manera sencilla.

Todo es posible en el mundo de las rosas, desde la básica estructura de cinco pétalos de la flor del rosal silvestre, hasta el complicado diseño de los híbridos de té o de las rosas inglesas.

Casi todas las variedades de rosa se injertan sobre pies de rosales próximos a especies silvestres. Eso significa que una rosa de calidad es el resultado de la unión de dos plantas, por lo que, salvo en contados casos de formas poco sofisticadas, su multiplicación se realiza a través de injertos, técnica un tanto complicada para la mayoría de los aficionados.

Hace un par de siglos los rosales florecían una vez al año, en primavera o en verano, mientras que hoy existen variedades cultivadas que repiten floración al final del estío o bien han alargado ese período de manera considerable.

Al margen de su manera de vegetar, los rosales se identifican por el tipo de flor (sencilla, doble, llena y semillena), su disposición sobre la rama, el tamaño y diseño y por el aroma. Cada año aparecen novedades que son presentadas a concurso en las exhibiciones realizadas al efecto. En España tienen lugar en la rosaleda del madrileño Parque del Oeste con gran asistencia de público.

Cuidados de las rosas

Las rosas y rosales precisan posiciones soleadas y defendidas de vientos frío y fuertes para prosperar. El suelo ha de ser rico en nutrientes, poroso y, con preferencia, calcáreo, debiéndose abonar cada año con compuestos minerales o de procedencia orgánica.

Consejos para el cultivo de las rosas

cuidados-de-las-rosasDada la amplia gama de formas que adoptan los rosales, su utilización en jardinería es tan vasta como versátil. Los tipos silvestres y los de mata se incluyen a menudo en composiciones de todo índole. Son excelentes para grupo arbustivos, bordes mixtos o como setos de carácter natural.

También son de gran efecto si se plantan aislados o en grandes manchas, en medio de un césped o pradera.

Los trepadores sirven para adornar fachadas, porches, estructuras del tipo de pérgolas o arcos de hierro. En muros bajos, mejor si son de piedra vista, hacen un hermoso efecto descansando sobre la parte superior.

Los rosales de pie alto y pie bajo realzan entradas o bordes de caminos, al igual que sirven para realizar arriates de elegante carácter.

Las asociaciones de rosales o rosaledas resultan siempre muy ornamentales y son fuente inagotable de color y de aroma. Pueden adoptar formas regulares, simétricas o, por el contrario ser construidas según criterios menos estrictos.

En ellas se conjugan, para mayor lucimiento, rosales de pie, matas, trapadores y otros.

Especies y variedades de rosas y rosales

En este espacio nos ceñiremos a describir las características más sobresalientes de las principales grupos de rosales, sin entrar en demasiados detalles acerca de la filiación de las principales especies ni, mucho menos, de la inmensa lista de variedades cultivadas.

Rosales silvestres

Son arbustos abiertos y muy vigorosos que es preferible dejar en crecimiento libre. emiten, hacia el mes de junio, flores sencillas formadas por cinco pétalos y adornadas en su centro con una vistosa corona de estambres de tono dorado. La especie de mayor difusión es la R.canina.

Rosales de mata

Este grupo engloba a los rosales que crecen como matorrales más o menos desarrollados y que producen floraciones en ramilletes. Se pueden diferenciar tres grupos: “Polyantha“, arbustos bajos de flores pequeñas y sencillas; “Floribunda“, de porte más alto que los anteriores y con flores de mayor tamaño, sencillas o dobles; y “Floribunda Grandiflora“, matas que producen ramilletes de flores de gran talla. Todos estos florecen con generosidad.

Rosales de pie

Se injertan sobre vástagos verticales a 40-60 cm del suelo (rosales bajos) o a 120 cm (rosales altos) adoptando perfiles de copa de vino o de cava. En este tipo la unión del patrón con el injerto queda expuesta al aire, por lo que es muy vulnerable.

Rosales trepadores

Son arbustos dotados de tallos sarmentosos muy alargados. Aunque son llamados trepadores, necesitan ser atados a soportes para poder sostenerse.

Rosales híbridos de té

Son los rosales de flores de mayor tamaño, por lo general presentes en solitario en el extremo de los tallos. Tienen su máximo punto de floración en el verano, continuando después, si el tiempo se mantiene cálido, emitiendo flores aunque en menor número.

 Rosa

Es un género de arbustos espinosos, a veces trepadores, caducifolios o siempreverdes, con hojas alternas, generalmente impraripinnadas, trifoliadas o simples, estipuladas y con el borde aserrado.

Cómo son las flores de las rosas

Las rosas son flores solitarias, en racimos o en paniculas. Tienen de 4 a 5 pétalos y de 4 a 5 sépalos en las flores sencillas y numerosos estambres.

Cómo es el fruto de las rosas

El fruto de nuestras rosas es un poliaquenido (vaya palabro) carnoso normalmente coloreado de color naranja o rojizo.

Distintos cultivares de rosas y rosales

Las rosas son una de las plantas más utilizadas en la jardinería de las zonas templadas. De muchas especies se obtienen aceites esenciales utilizados en la industria de la perfumería. Muchas de las especies de rosas han sido modificadas durante los dos últimos siglos por medio de la selección y de la hibridación, estimándose que existen hoy en día alrededor de 20.000 cultivares.

Debido a la gran cantidad de cultivares y a la enorme hibridación  que ha habido y sigue produciéndose, los sistemas de clasificación de los mismos se han ido complicando.

Clasificación de los cultivares de rosas 

El género Rosa se ha subdividido en cuatro subgéneros atendiendo a características morfológicas: Subgénero Hulthemia, con hojas simples, sin estípulas y flores solitarias con el fruto erizado de espinas.

El subgénero Eurosa, con hojas pinnadas, con estípulas y flores mayormente en corimbos, pocas veces solitarias. Fruto carnoso, liso. Este subgénero ha sido dividido en otras diez secciones.

Subgénero Platyrhodon, con hojas pinnadas con 9-19 foliolos y flores solitarias o en pares. Frutos espinosos.

Subgénero Hesperhodos, con hojas trifoliadas, flores solitarias y la planta cubierta de fino tomento de pelos estrellados. Fruto no carnoso.

Clasificación de los rosas hoy en día

Internacionalmente se acepta una clasificación de los cultivares modernos de rosas según características hortícolas, quedando la clasificación de las rosas antiguas tal como estaba. Esta clasificación primero tiene en cuenta los hábitos de crecimiento, diferenciando los rosales trepadores de los no trapadores.

Posteriormente, en el siguiente nivel de división, se tienen en cuenta los hábitos de floración, según sean reflorecientes o no lo sean.

Dentro del grupo de los rosales no trepadores reflorecientes, se establecen cinco clases:

1.- Rosales arbustivos para cultivar en jardines.

2.- Rosales de flores grandes, que incluyen los hibridos de té y los del grupo Grandiflora.

3.- Rosales con flores en racimos, que incluyen el grupo de los rosales Floribundas.

4.- Rosales del grupo Polyantha, con flores pequeñas normalmente dispuestas en lasrgos racimos.

5.- Rosales miniatura, con hábito de crecimiento enano y flores y hojas muy pequeñas.

 

 

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